Concentración contra la violencias machistas: comunicado junio

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          Como cada primer martes de mes, ayer 2 de junio, la Comisión de la Mujer de la FABZ celebró su concentración mensual contra las violencias machistas en Plaza de España. Esta concentración fue la última hasta septiembre, siempre y cuando no se produzca el asesinato de ninguna vecina de nuestra comunidad, así como ningún otro acto machista por el cual se vuelva a salir a la calle.                                      

El comunicado que fue leído por las mujeres de la Asociación Vecinal La Paz, fue el siguiente;

Muchas gracias por acudir de nuevo a esta convocatoria ya histórica, de los primeros martes de mes contra la violencia machista, organizada por la Comisión de la Mujer de la FABZ, y en concreto hoy, este Manifiesto ha sido elaborado desde la Asociación Vecinal la Paz

El domingo 23 de mayo, nos despertamos con la triste noticia de UN NUEVO ASESINATO MACHISTA,  Katia, ¡UNA MAS Y UNA VEZ MÁS! (La sexta víctima en una semana trágica en España donde cinco mujeres y el hijo de 7 años de una de las víctimas, fueron asesinadas a manos de sus parejas o exparejas)

Otra vida arrebatada por la sinrazón de la cultura PATRIARCAL que genera la lacra del machismo y su  violencia.

En lo que llevamos de este año 2021, son 14 mujeres las  asesinadas en España y solo en tres de éstos casos existían denuncias previas. También el machismo ha asesinado a dos menores y dejado cinco huérfanos.

En la frialdad de los números no queremos esconder la barbarie, la indignidad de esta realidad. Las 14 asesinadas nos muestran la verdadera dimensión. Detrás de este drama hay hijas e hijos, hermanos y hermanas, madres y padres, amigos y amigas, compañeros y compañeras de trabajo, relaciones vecinales, etc.. Un drama que no es privado, es público y está en la raíz de nuestra sociedad conformista.

Un drama que nos conmueve en el momento que se produce la barbarie, pero deja al descubierto la fragilidad de nuestro sistema político y social más preocupado por la foto del día siguiente, guardando el protocolo, que por reconocer la desigualdad que provocan sus políticas de maquillaje. Una sociedad superficial más preocupada por el futbol y la telerrealidad que por la injusticia y los abusos  que a diario  sufren muchas mujeres  en  nuestra sociedad.

Pero esta tarde estamos  aquí  para condenar cualquier tipo de violencia que se ejerce sobre las mujeres: el maltrato físico, que deja marca y duele, que humilla y somete; el maltrato  verbal  que menosprecia  y avergüenza.

 El maltrato psicológico, destruye, anula y aniquila  la autoestima de la   mujer; y el maltrato sexual, cosifica y denigra, el maltrato económico genera dependencia  y servidumbre.

No hay duda de que se han producido grandes avances hacia la igualdad. Logros en los que han sido determinantes el empuje y la fuerza de todas las mujeres que nos han precedido en esta larga lucha.

La presión social de todas las personas que estamos aquí y en otras muchas manifestaciones y foros, va consiguiendo la elaboración de leyes contra la violencia, que  se implementen políticas para prevenirla, así como  la sensibilización y formación de  profesionales del derecho, judicatura, servicios sociales,  educación, fuerzas del orden, personal  sanitario, etc.

Aun así tenemos que seguir reclamando al Estado más recursos, mayor inversión e implicación total y real  en la implementación de las medidas propuestas, y evaluación continua  de todas ellas.

Hay que aportar  soluciones y sabemos que no es fácil a corto plazo. Abordar la desigualdad de género es una carrera de fondo  que requiere la implicación y compromiso de todos los sectores a nivel  institucional, individual y colectivo

Y todos los recursos y dinero serán insuficientes si no conseguimos que dejen de MATAR  sino cambiamos  las creencias, los estereotipos, la mentalidad, y los comportamientos  en torno a la violencia…

La violencia contra las mujeres desaparecerá cuando ya no se nos considere  ciudadanas de segunda y participemos  en primera persona y de forma igualitaria en la sociedad.

Cuando los medios de comunicación de masas traten con rigor el asesinato sin minimizar el hecho, ni  blanquear el machismo del asesino infantilizando  a la víctima.

Desaparecerá cuando dejemos  de estar a la cabeza de las cifras de pobreza, de las listas de desempleo, del trabajo precario, de sufrir la infravaloración en trabajos  domésticos y de cuidados.

Cuando la conciliación de la vida personal y laboral, no dependa en exclusiva de la renuncia de  las mujeres a su empleo y desarrollo personal  y también a costa de la ayuda,  en exclusiva y voluntaria, de otras mujeres.

Cuando la corresponsabilidad en el  hogar se reparta entre los convivientes  y no se considere que las mujeres tenemos más  capacidad, más obligación que los padres u otros miembros de la familia

Desaparecerá cuando exista una verdadera educación no sexista donde las niñas  y los niños tengan presente y futuro con las mismas posibilidades. Cuando todos los agentes de socialización eduquemos para la igualdad y desterremos tradiciones, nada inocentes,  como   el “rosa y el azul” cuyo objetivo pretende diferenciar desde el nacimiento.

Cuando la sociedad entienda que hombres y mujeres somos diferentemente  iguales.

Cuando nuestra palabra se escuche con la misma atención y respeto que la de un hombre.

Cuando dejen de  excluirnos  del ámbito público  justificando que  no entendemos  de política, de economía, de ciencia…

Desaparecerá cuando dejen de  usar nuestro cuerpo y nuestra   imagen como objeto sexual y de consumo.

Cuando creamos en nosotras mismas,  como sujetos políticos, es decir, tomemos conciencia de que la sociedad funciona cada  día con nuestra contribución.  Somos el  otro 50% que también madruga, para el empleo,  el consumo, el ocio, el deporte, la educación, la cultura,  la sanidad, la ciencia, los servicios públicos, los trabajos domésticos, los cuidados, las fuerzas de seguridad….

La violencia contra las mujeres es una de las más degradantes violaciones  de los Derechos Humanos y continúa progresando en el ámbito global. No respeta fronteras, culturas, niveles económicos ni  culturales Es una injusticia manifiesta que impide que la sociedad avance en el camino de la igualdad y  del bienestar común.

Hoy también queremos hacer un llamamiento, especialmente a los hombres y a los jóvenes para que rompan con la cultura  patriarcal de la tolerancia y negación que perpetúa la desigualdad de género y la violencia que causa. Contra la VIOLENCIA MACHISTA, TOLERANCIA CERO.

¡ESTAMOS HARTAS DEL MACHISMO QUE PROVOCA ESTA BARBARIE Y SEGUIREMOS AQUÍ  DENUNCIANDOLO HASTA  ERRADICARLO!

¡¡¡¡¡NOS QUEREMOS VIVAS!!!!

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