Llenazo en la Jornada de Urbanismo de la FABZ

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Además del contenido de las ponencias, la intervención del Consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, y el proyecto del nuevo estadio de la Romareda fueron las estrellas del debate

 su financiación requeriría de unos 70 millones de euros que se obtendrían de la recalificación de suelos públicos para la construcción de más de 500 viviendas de lujo

Una vez más se llenó el salón de actos de la sede la FABZ en la Jornada “Zaragoza: modelo de ciudad”, que se prolongó desde las seis de la tarde hasta bien pasadas las nueve y media. Unas setenta personas, entre las que se hallaban numerosos representantes de las asociaciones vecinales y destacados profesionales, arquitectos y arquitectas, siguieron las intervenciones de los ponentes, y participaron en el posterior debate y preguntas al consejero de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza, Víctor Serrano, invitado a clausurar la Jornada.

La sesión fue introducida por Manuel Arnal, presidente de la FABZ, quien destacó la constante preocupación de la FABZ a lo largo de su historia por los problemas del urbanismo y la movilidad, así como su compromiso en la defensa de un modelo de ciudad integrador y sostenible. Recordó que la Federación comparte los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU, y se adhirió a la Declaración de Davos, junto con el Colegio de Arquitectos de Aragón, por la preservación de los valores patrimoniales y culturales arquitectónicos urbanos. En este sentido instó a la recuperación de edificios como el Palacio de Fuenclara, Escuela de Artes, Cárcel de Torrero, Giesa, etc. También destacó la implicación de la FABZ los objetivos recogidos en la Estrategia Zaragoza +20, como activa integrante de Ebrópolis (VER anexo más abajo).

Por su parte, Juan Carlos Crespo, responsable de Urbanismo, Movilidad y Medio Ambiente de la Federación, presentó a los ponentes y justificó el planteamiento de la Jornada de abordar la cuestión desde las diferentes materias que estos, como profesionales y expertos, iban a desarrollar: el urbanismo, la movilidad, el comercio y el medio ambiente. Asimismo, avanzó algunos datos de actualidad para enmarcar la situación del urbanismo zaragozano, como, entre otros, las 35.000 viviendas vacías que hay en la ciudad y la disponibilidad de suelo para la construcción de más de 60.000 nuevas viviendas.

Desde el punto de vista del urbanismo, José Antonio Lorente, arquitecto y urbanista, expuso, en una primera parte de su intervención, un concienzudo  análisis de la historia del concepto de modelo de ciudad y de la planificación urbanística. Entre otras cuestiones se refirió a cómo “los grupos dominantes impulsan la exclusión social del resto de los actores sociales en el uso de algunos espacios urbanos”, o de cómo “el espacio público ya no es el marco del encuentro social por excelencia sino el marco del consumo individual por excelencia”. La ciudad antigua o la de la modernidad donde todo se veía –dijo- ha pasado a ser el lugar donde “vigilancia y ‘educación’ se producen mediante TICs… La ciudad como ‘institución’ social corre el riesgo de ser un espectro”. Frente a ello planteó la estrategia de “hacer ciudad sobre la ciudad”: un espacio público que cree posibilidades de colaboración e interacción, que integre naturaleza y ciudad, más humana y justa; una ciudad, en suma –concluyó- “compleja, diversa, integradora… y compacta”.

Por otra parte, ante la candente actualidad y las escandalosas noticias que han comenzado a difundirse sobre el nuevo estadio de la Romareda, Lorente expuso los cuatro proyectos anteriores con los consiguientes cambios del planeamiento urbanístico, y el proyecto que ahora contempla el actual gobierno municipal del PP y Ciudadanos. Este requeriría para su financiación de unos 70 millones de euros que se obtendrían de la recalificación de suelos en el entorno del estadio y el distrito Universidad, y supondrían la construcción de más de 500 viviendas de lujo, con una repercusión del precio del suelo por vivienda de 140.000 euros. Esto es –dijo- “sin poner un solo ladrillo”. Estos suelos públicos, de propiedad municipal y dedicados actualmente a equipamientos, serían el hoy parque de educación vial para niñ@s situado en la trasera del cuartel de la Policía Municipal de la calle Domingo Miral, y los que ahora ocupan en Vía Hispanidad el Patinódromo de La Bozada y el campo de fútbol anexo. En unos y otros podrían edificarse torres de pisos de lujo de hasta 20 y 40 alturas. Y aún a estos podría añadirse la modificación del plan del Parque Pignatelli para incluir más viviendas.

Tras esta intervención, que dejo atónitos a los oyentes, Luis Clarimón, del Foro Ciudadano por la Movilidad Sostenible, destacó que para un modelo de ciudad sostenible la función básica del transporte no es otra que crear accesibilidad sin generar otra movilidad que la estrictamente necesaria. Directamente relacionado con esta idea, planteó que el derecho social y ecológicamente justo es el derecho a la accesibilidad para la mejora de las condiciones de vida y de trabajo. Otra de las ideas fuerza de su intervención giró en torno al cambio de modelo preciso a todos los niveles, pues el actual es imposible de replicar, dada la escasez de Energía y la escasez de Recursos. Todo ello supondrá un incremento de costes tal que generará y profundizará las diferencias entre las clases más altas con el resto de la sociedad. La movilidad eléctrica no es la panacea ni soluciona per se esta problemática y puede generar otras. Como ejemplo de las consecuencias que pueden traer estas nuevas tecnologías, citó el reciente golpe de estado en Bolivia en buena parte provocado –afirmó- por el control de las tierras raras, necesarias para la fabricación de baterías.

Clarimón insistió en que el objetivo debe ser impulsar la accesibilidad y la movilidad sostenible, eligiendo siempre los medios más adecuados para dar solución a cada una de las situaciones que se planteen, buscando romper con el deficiente modelo de transporte actual, responsable de casi la mitad de las emisiones de CO2, causante principal de la contaminación de las ciudades y de muchas enfermedades relacionadas con el humo de los coches que producen más de 17.000 muertos en España. Cabe destacar, por último, la defensa de Clarimón de la necesidad de nuevas líneas de tranvía y el cumplimiento y desarrollo del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Zaragoza.

Por su parte, Álvaro Bajén, presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos de Aragón, se extendió en la necesidad de potenciar el pequeño comercio y destacó las múltiples posibilidades que pueden ofrecer las nuevas tecnologías para potenciar este comercio. Se refirió a experiencias concretas como Frescos Zaragoza que, en colaboración y a través de La Veloz, distribuyen con gran éxito productos de los detallistas de los mercados zaragozanos.

Por último, José Manuel Marraco, abogado de Greenpeace, especialista Derecho Ambiental y miembro de la ELAW (Alianza Mundial de Derecho Ambiental), hizo hincapié en la necesidad, cada día más acuciante ante el cambio climático, de considerar el derecho al Medio Ambiente como un derecho ciudadano que debería incluirse en la Constitución española como tal, es decir en el Título I. En este sentido destacó, particularmente, la firma por parte de la Unión Europea del Convenio de Aarhus, para garantizar el acceso del público a la información en materia de medio ambiente de que disponen las autoridades públicas, favorecer la participación del público en la toma de decisiones que tengan repercusiones sobre el medio ambiente, y ampliar las condiciones de acceso a la justicia en materia de medio ambiente. Por último, como muestra del cambio de los tiempos y de esperanza, señaló la emoción que siente hoy cuando se ve rodeado de ciclistas en el carril bici de plaza Paraíso “mientras hace años, cuando era de los pocos que la usaban, no paraba de recibir los insultos de los automovilistas”.

Para clausurar la Jornada, el Consejero de Urbanismo y Equipamientos, Víctor Serrano, fue presentado por el presidente de la FABZ, Manuel Arnal, quien agradeció la buena disposición del Consejero para participar en la Jornada y someterse a las preguntas de los presentes, como el pasado martes en el Pleno Mensual de la Federación, lo había hecho el Consejero de Participación Ciudadana, Javier Rodrigo, también del Grupo Municipal de Ciudadanos. Previamente, Manuel Arnal, en tono distendido, pero no exento de provocación para animar el debate, señaló que, ante la gravísima situación que supone el cambio climático y los múltiples retos que la ciudad tiene por delante, “podíamos o deberíamos hacer locuras”. Por ejemplo: potenciar el tranvía y el transporte público no contaminante, restringir radicalmente el uso del vehículo privado dentro de la ciudad, extender la “cota cero”, hacer un gran parque de alquiler de vivienda pública…etc., en definitiva proponer un cambio radical de modelo de ciudad.

Víctor Serrano se refirió en su intervención y en la contestación a las preguntas del público a un amplio abanico de temas, siempre en un tono razonable y dialogante. Comenzó señalando que cuatro años de legislatura son poco tiempo al hablar de modelo de ciudad, y que no iba a apelar al tópico de la herencia recibida para justificar ciertas actuaciones, afirmando que ciertas intervenciones del anterior gobierno, como la extensión de la cota cero y algunos planes relativos a la vivienda, le parecían positivas. Se refirió a un contexto general en el que las ciudades están creciendo en todo el mundo y Zaragoza no va a ser una excepción. “Zaragoza –dijo- va a crecer sí o sí. Y no es malo: las ciudades han inventado y creado la democracia”. Apuntó a cuestiones como la anunciada implantación de Amazón, Bonarea y a la situación estratégica, a poco de una hora de Barcelona, Madrid y Valencia. En este marco –continuó- la ciudad cuenta con aspectos positivos como una buena dotación de equipamientos y un gran patrimonio, aunque también con zonas degradadas. Ante los grandes retos que la ciudad tiene por delante y los escasos recursos de que dispone, va a ser imprescindible la colaboración público-privada, poniendo como ejemplo la  rehabilitación del Palacio Fuenclara, que precisará de al menos 18 millones de euros.

También la falta de recursos económicos del Ayuntamiento, con un presupuesto anual de casi 750 millones de euros, del que el Capítulo 1, de personal, se lleva la mitad, fue el argumento que empleó para no acometer la segunda línea del tranvía –planteada en una de las preguntas-, aunque –precisó- Ciudadanos no es antitranvía. En parecidos términos contestó el Consejero a la necesidad de “coser” los vacíos urbanos que separan San José y Torrero-La Paz, con el abandonado Canal de por medio, Delicias y la Almozara, Valdefierro y Oliver, o Las Fuentes y San José, así como de desarrollar otras grandes pastillas de suelo. A este respecto, citó el caso de Arcosur, al que calificó como un gran error del planeamiento zaragozano, que se pretende seguir desarrollando aunque requerirá de grandes inversiones, entre otras para dotarlo de agua potable, por ejemplo.

Pero, en todos estos casos, y esta parece la clave de los males que sufrimos, justificó la pasividad municipal por el poder de los promotores inmobiliarios y los propietarios de suelo a quienes el Ayuntamiento se ve supeditado por el carácter garantista con la propiedad de la legislación española.

En fin, otros temas salieron en el coloquio con el Consejero, como el desarrollo de los barrios rurales, La Cartuja, Casetas, San Gregorio; los Planes de Barrio, a los que calificó como un instrumento eficaz del anterior gobierno y que este tiene previsto impulsar en Oliver y Torrero; el Plan de Rehabilitación de la calle Pignatelli en el que ya están trabajando los técnicos municipales; la vivienda social de alquiler, otra asignatura pendiente que también se enfrenta a la falta de recursos señalada…

Pero falta de recursos que parece de fácil solución en el caso del nuevo estadio de la Romareda mediante la venta de suelo público. “Si nadie nos ofrece una alternativa, un gran patrocinador para que el estadio se llame Amazon-Romareda, por ejemplo,  –bromeo- no hay otro”. Afirmó compartir la posición del alcalde Azcón y el PP sobre la prioridad y la necesidad de contar con un gran estadio que nos ponga al nivel de otras grandes ciudades; insistió en la fórmula de la cooperación público-privada, pero no concretó dicha fórmula, ni la cuantía del proyecto, ni los suelos que se van a recalificar, aunque tampoco desmintió las noticias que se han filtrado.

Desgraciadamente la negra noche se había echado sobre la ciudad y no hubo tiempo para más. Los asistentes aplaudieron a los ponentes, la buena disposición y talante del Consejero, y se dio por concluida la Jornada. Ya en las escaleras, un sufrido aficionado del Zaragoza, recordando las cifras aportadas por el arquitecto Lorente, comentaba tristemente: “70 millones de euros para terminar perdiendo con la Ponferradina…”.

La FABZ y el Urbanismo zaragozano

Uno de los ejes de trabajo fundamentales del asociacionismo vecinal, en su medio siglo de vida, ha sido el modelo de ciudad por el que optamos y en torno al cual giran buena parte de las acciones y actuaciones que realizamos desde nuestro movimiento. Las demandas se han ido adaptando al momento histórico y a las necesidades a cubrir en cada instante como elementos específicos conformadores de un modelo de ciudad deseado por el que siempre hemos trabajado, unas veces reivindicando, otras protestando, pero siempre anteponiendo planteamientos propositivos.

Entendemos que la FABZ está llamada a plantear soluciones de ciudad, que aúne los intereses de toda la urbe en su conjunto y de los diferentes barrios y distritos. Además, y aunque no podemos renunciar a tratar de incidir en las soluciones cortoplacistas y buscar que nuestra opinión se tenga en cuenta en la mayor medida posible, seguimos exigiendo planificación estratégica de ciudad a largo plazo.

Entre nuestros objetivos deben seguir estando alcanzar una ciudad saludable (con menos ruido y contaminación atmosférica), cómoda (con menos tráfico, con mejor y más accesible transporte público), próxima (barrios con comercios vivos, servicios y equipamientos que reduzcan desplazamientos), habitable (con espacios públicos de convivencia, con calles y plazas no dominadas por el vehículo privado, con peatonalizaciones y zonas mixtas de convivencia entre peatón, bicis, vehículos de movilidad compartida y automóviles), viva (donde la gente pueda disfrutar de más zonas verdes, espacios deportivos y zonas culturales de encuentro), eco-activa (involucrada y respetuosa con los problemas ambientales globales), compacta (en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que reduzca nuestra huella ecológica y dé respuesta a la emergencia climática), sin barreras y segura (con menor siniestralidad y peligrosidad en las calles), próspera (donde la movilidad no sea un inconveniente para la actividad económica) y participativa (con amplio debate ciudadano tras un proceso de información y consulta en las decisiones de calado).

Apostamos por una ciudad donde tanto el centro como los barrios tengan sus locales y viviendas ocupadas, y en la que, por ende, se reduzca al máximo la movilidad forzada. Una ciudad donde la vivienda sea un derecho, y se contemple no como un negocio sino como un derecho recogido en la Constitución que tiene especial incidencia en las clases trabajadoras, motivo por el que apostamos por la promoción de vivienda pública en régimen de alquiler que permita aumentar la oferta y, consecuentemente, incidir y regular el precio de mercado. Una ciudad donde los suministros básicos estén garantizados, con un sector energético público nacional y/o municipal (con modelos como el de Friburgo en Alemania), donde los servicios públicos, de evidente interés general, no sean privatizados como en el caso del abastecimiento, saneamiento y depuración de las aguas y a los que tengan el acceso garantizado toda la ciudadanía.

Consideramos fundamental priorizar entre los diferentes tipos de movilidad, favoreciendo siempre los menos contaminantes, al transporte público sobre el privado y, en cualquier caso, a los más amables sobre el resto; proponemos el siguiente orden de prelación: a pie, en bici, en transporte público (en este caso determinar el medio adecuado en función de la demanda a la que se deba dar respuesta), y en vehículo privado (en función de la potencia del vehículo).

La movilidad moderna debe ser entendida dentro de la nueva cultura vial y fraguarse a todos los niveles (social, educativo, planificación urbanística, colaboración ciudadana) con implicación de toda la ciudad (administraciones y servicios públicos, tejido asociativo, colectivos, ciudadanía,…); debemos pensar a medio y largo plazo (30 años mínimo) teniendo como objetivo una ciudad más amable y humana, donde, en el mismo espacio, la convivencia de los distintos agentes sea más agradable; hacerlo, pasa por fomentar los modos más sostenibles (limitando el uso del coche en el centro y dando prioridad al peatón, al ciclista y al transporte público), dentro de una política integral.

Apostamos por ligar en la práctica el urbanismo y la movilidad de la ciudad de Zaragoza; llevar determinados servicios o recursos a determinados emplazamiento puede generar problemas medioambientales y de movilidad; por ello, apostamos por no vaciar de servicios los barrios y, en la medida de lo posible, acercar y asentar estos en los distintos territorios, de forma que se reduzca la movilidad obligada.

Defendemos el modelo de ciudad mediterráneo, compacto, sin procesos especulativos en la periferia de la ciudad, donde el desarrollo se lleve a cabo intramuros, regenerando los barrios tradicionales, donde la cohesión social, convivencia intergeneracional y multicultural sean piezas claves de las políticas públicas y donde los planes de barrio representen un modelo de planificación coordinada y participativa. Donde el interés general y público sea prioritario frente al modelo que concibe la ciudad exclusivamente como fuente de negocio.

El Consejero de Urbanismo, Víctor Serrano,con el presidente de la FABZ, Manuel Arnal