Día Internacional de las Personas Mayores PROGRAMA y MANIFIESTO

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Día Internacional de las Personas Mayores 2019

La Comisión de Mayores de la FABZ invita a todos los vecinos y vecinas de Zaragoza a participar en el Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra el próximo martes 1 de octubre. La Comisión de Mayores de la FABZ lleva muchos años celebrando este Día Internacional con actos informativos y reivindicativos. Este año estará particularmente dedicado a la problemática, presente y futuro de las residencias para mayores.

ACTOS:

 

MESAS INFORMATIVAS

¡ Ven a conocernos !

Lunes 30 septiembre, de 11 a 13 horas, y de 18 a 20 horas

Martes 1 de octubre, de 11 a 13 horas. Plaza España (junto a DPZ)

 

CONCENTRACIÓN

“Dignidad y Respeto
 para las Personas Mayores»

Lectura del Manifiesto

 Martes, 1 de Octubre, 11 horas, Plaza España (junto a DPZ)

JORNADA

RESIDENCIAS HOY ¿Y MAÑANA?…

1 de Octubre, de 17,30 a 21 horas

Centro Joaquín Roncal, salón de Actos, C/ San Braulio, 5-7

Inauguración de la Jornada: Jose Antonio Jiménez (Secretario General técnico del Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales, Gobierno de Aragón)

Modera: Mª Luisa García  (Responsable Comisión de Mayores FABZ)

Intervendrán:  Ángel Dolado (Justicia de Aragón). Miguel Ángel Morel (Asesor técnico de Gerencia IASS). Carmen Gallego (Profesora de antropología social y cultural y de Máster en gerontología social. UNIZAR). Pilar Andrés (Familiar de residente)

COLOQUIO Y DEBATE

CLAUSURA DE LA JORNADA: Ángel Lorén Villa (Consejero de Acción Social y Familia, Ayto. de Zaragoza)

 

MANIFIESTO DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MAYORES 2019

COMISIÓN DE MAYORES –FABZ

RESIDENCIAS HOY ¿Y MAÑANA?…

¿Cómo se vive en una residencia? ¿Tenemos plazas suficientes? ¿Las tendremos en el futuro? ¿Con qué calidad?

Este 1 de Octubre de 2019, desde la Comisión de Mayores de la FABZ queremos pararnos a reflexionar sobre la actual realidad diaria de los más de 17.000 aragoneses y aragonesas que viven en residencias de mayores, y la futura situación de las personas que paulatinamente iremos detrás.

Desde la Comisión de Mayores de la FABZ llevamos muchos años reivindicando la mejora de las condiciones de vida en las residencias como un derecho de las personas mayores y, doce años después de que la “Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia” marcara un paradigma de atención individualizado y centrado en la autonomía personal (lo que consideramos un gran paso adelante), seguimos viendo los derechos de nuestros mayores paralizados en el tiempo.

Aunque en los últimos años la situación en Aragón ha pasado de ser de las peores del estado a colocarse en la media, queda todavía mucho por avanzar. En nuestra comunidad nos encontramos con más de 6.000 dependientes que no reciben ninguna atención y con otras 7.000 personas que están esperando una valoración, número que está aumentando, mientras la prometida financiación estatal sigue siendo un tema pendiente.

La ley de Dependencia hizo también que se pusieran en valor otros recursos de atención a las personas dependientes menos invasivos y que buscan mantener a la persona en su entorno mientras sea esto posible, como el SAD o los Centros de Día, lo que supuso que los centros residenciales se destinaran a aquellas personas que tienen un elevado nivel de dependencia, planteamiento que compartimos completamente. El problema, como siempre, es que este cambio no ha venido acompañado de una adecuación de los recursos. La realidad asistencial es mucho más compleja, llegando a cifrar los sindicatos en un 40% la necesidad de ampliación de las plantillas.

Pero, sin duda, el principal caballo de batalla que tenemos en la defensa de las personas mayores es la lucha contra la privatización de los servicios sociales y en mayor medida la privatización de la gestión de las residencias públicas que ha mermado de forma evidente la calidad, convirtiendo la atención a nuestros mayores en una línea de negocio para grandes empresas multiservicios que, tal y como comprobamos a diario, no tienen problemas en incumplir los pliegos de condiciones además de incumplir la legislación laboral. Aun con estas carencias, estas plazas públicas o concertadas son claramente insuficientes, obligando a las familias a dedicar todos sus ahorros a pagar residencias privadas (un 62% de las residencias en Aragón lo son) cuyos precios son prohibitivos y que no están convenientemente supervisadas.

Exigimos asímismo, la eliminación de contenciones (correajes y cinchas) en los centros de mayores donde se utiliza la contención mecánica como estrategia normalizadora. Además de ello, defendemos que los derechos y libertades de las personas mayores en las residencias debe incluir también la libertad de movimiento fuera de los centros: no es aceptable que se construyan centros residenciales “en medio de la nada”, fuera del barrio o la comunidad o incluso alejados de los núcleos urbanos sin ni siquiera acceso en transporte público. Las personas mayores y sus familiares tienen derecho a entrar y salir y no sufrir aislamiento social, queremos hogares, no prisiones.

Otro de los aspectos más preocupantes de la vida en las residencias es la ausencia de mecanismos de participación de los residentes y sus familiares en la toma de decisiones que les atañen directamente. No es que estos mecanismos no estén previstos en la ley y los distintos reglamentos, que lo están, sino que muchas veces no se llevan a la práctica o se hace con una función meramente simbólica.

Nos encontramos así con personas mayores aisladas y alejadas de sus entornos, deficientemente atendidas por un personal insuficiente, extenuado y cambiante, falta total de intimidad, negación del derecho a la participación y a la toma de decisiones, infantilización… nos encontramos con personas que pueden andar atadas a sillas de ruedas “por su propia seguridad” o anulados hasta el punto de obligarles a llevar un pañal que no necesitan “por su propia comodidad” y otras tantas situaciones que sabemos que se están dando y a las que no se está poniendo remedio.

Desde la Comisión de Mayores de la FABZ no podemos tolerar que la avaricia y el afán de lucro de unos y la irresponsabilidad y el mirar hacia otro lado de otros normalicen estas situaciones dentro de las residencias, la vejez y la dependencia no pueden suponer la muerte civil de un ser humano.

Frente a un futuro amenazado por la deriva privatizadora, que promoverá la cronificación de estos problemas al centrarse en el beneficio de un sector cada vez más concentrado en manos de unas pocas empresas, desde la Comisión de Mayores exigimos la apuesta decidida de nuestras administraciones por la inversión en residencias públicas de gestión pública, que genere plazas suficientes y de una calidad mínima garantizada.