Los retos de ciudad, artículo de Manuel Arnal, presidente de la FABZ

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El pasado lunes representantes del Secretariado de la FABZ, su presidente, Manuel Arnal, y María Luisa Plaza y Raúl Gascón, se entrevistaron con el nuevo alcalde, Jorge Azcón, y el concejal de Participación, Javier Rodrigo. En la entrevista expusieron la posición de la FABZ sobre la situación y las prioridades de la ciudad que deberá afrontar la nueva corporación. Buena parte de estas se recogen en el siguiente artículo publicado en EL PERIÓDICO DE ARAGÓN el 25 de junio

 

Los retos de ciudad

Manuel Arnal, presidente FABZ

Ya tenemos  nueva corporación, atrás quedan los debates broncos y estériles, cuando no el obstruccionismo político más descarado  en el que, por cierto, también  coparticipó el nuevo alcalde. Ahora toca ver con perspectiva de ciudad qué políticas municipales se implementan en el próximo cuatrienio, y cuál será la foto final del periodo, siempre que el actual tripartito resista con cohesión los órdagos anuales de la derecha extrema en cada presupuesto, en cada ordenanza y cada decisión estratégica municipal.

Partimos de un legado de saneamiento de las arcas municipales que pasó de la “deuda ilegítima” a amortizar con alegría y pagar facturas ocultas en recónditos cajones, costosas sentencias judiciales y añejas expropiaciones con enjundia. Enfrente tendremos una oposición progresista que  esperamos que sea también tripartita en lo fundamental. También contamos con un legado de grandes actuaciones inacabadas que son necesarias y hay que rematar: el Mercado Central, las avenidas de Cataluña y Tenor Fleta, las viviendas tuteladas de Las Fuentes, la ampliación parque Pignatelli, la rehabilitación del parque de viviendas antiguas, los programas de alquiler social, etc.

Para la FABZ las políticas municipales de futuro se tienen que basar en tres pilares fundamentales: cohesión social, sostenibilidad ambiental y participación de la sociedad civil. El anterior gobierno municipal tuvo que solventar situaciones perentorias de la llamada “emergencia social” en lo más duro de la crisis, pero la situación de grave fractura económico-social se mantiene y cronifica: pobreza familiar, mayores con bajas rentas (véase el último informe de Cáritas),  y lo que es más sorprendente los jóvenes y trabajadores precarios. He aquí, pues, un reto para el nuevo equipo del ayuntamiento ya que es la primera línea de atención social con competencias impropias de otras administraciones,  pero que las ejecuta en el día a día, y por supuesto sin olvidar las acciones en pro de la igualdad, y por una ciudad segura para las mujeres.

El reto de la sostenibilidad ambiental contra el cambio climático, lo que conlleva políticas muy activas e inmediatas por el trasporte público de alta capacidad no contaminante, contención del uso del vehículo privado, mantenimiento y ampliación infraestructura verde, preparación de la ciudad ante fenómenos extremos como las inundaciones, etcétera; para ello contamos con las estrategias de Zaragoza +20 elaboradas, consensuadas y recientemente aprobadas en Ebrópolis.

Y el tercer reto, implementar todas estas políticas con una amplia participación de la sociedad organizada, asociaciones vecinales, culturales, deportivas, profesionales, etc., dando nuevo impulso al Consejo de Ciudad y a las Juntas de distrito y vecinales.

El discurso de investidura del nuevo alcalde sorprendió por su llamada al diálogo y consenso en temas sociales y de ciudad, lo cual aplaudimos. Pero acto seguido anunció acciones urgentes y prioritarias como reforma  de la Romareda, la finiquitación del proyecto de la Línea 2 del tranvía (habrá que hablar antes de la necesaria y legal modificación del Plan de Movilidad Urbana Sostenible), desarrollos urbanísticos y de política de vivienda  con colaboración público privada (nos tentamos la ropa y la cartera), la vuelta de la unidad de la Policía especial (será para vigilar con mayor intensidad las infracciones de patinetes, bicicletas, excrementos caninos, o el descanso del vecindario en los horarios nocturnos) y, en fin, el cumplimiento de las ordenanzas municipales varias. También saludamos el anunciado plan de asfaltado, podas y arreglo de aceras, ya veremos con qué fondos después de que la ciudad se haya quedado sin el presupuesto municipal para este año por la unión de la multicolor oposición por primera vez en décadas.

Para afrontar estos retos, para conseguir el progreso de esta querida ciudad y el bienestar de sus habitantes, la FABZ y sus asociaciones vecinales colaborarán con el equipo de gobierno y para ello nos ofrecemos al alcalde Azcón, como ya hemos hecho durante cuatro décadas;  pero nos opondremos radicalmente a que primen los intereses privados sobre los públicos como en el caso del “outlet Pikolín”, y a las políticas que atenten contra la igualdad y la diversidad cultural.