Premios Arrabal 2019 y Homenaje al Tío Jorge

0
146

Acto entrega Premios Arrabal 2019

Homenaje al Tío Jorge y los Escopeteros del Rabal

El domingo 19 de mayo, a las 11,30 horas, en el paseo central del parque del Tío Jorge, se celebrará el acto de entrega de los galardones de la Asociación Vecinal Tío Jorge Arrabal en el marco del Homenaje al Tío Jorge y Escopeteros del Rabal.

En el año 2000 se puso en marcha desde la Asociación de Vecinos el acto de Homenaje al Tío Jorge y Escopeteros del Rabal, en el que el barrio rinde homenaje a aquellos vecinos que en mayo de 1808 acudieron andando desde el Arrabal hasta La Alfranca, encabezados por el Tío Jorge, a buscar al General Palafox para que capitanease la defensa de la ciudad en Los Sitios de Zaragoza.

Dentro del marco de este homenaje se crearon los Premios Arrabal como reconocimiento a personas, entidades y empresas que de un modo u otro han contribuido a la mejora del barrio del Arrabal, o que por su significada actividad suponen un ejemplo de participación ciudadana al barrio del Arrabal.  Unos años más tarde, en 2006 se incorporó una nueva distinción a este acto, se trata de la dignidad de Rabalero de Honor, que se otorga a las personas que de una forma u otra han contribuido a la mejora del Arrabal o que constituyen un ejemplo de vecindad para el resto de los arrabaleros.

A lo largo de estos 19 años muchas han sido las personas y entidades que han sido reconocidas con estos premios, a modo de ejemplo diremos que han sido premiados Felipe Pétriz, Antonio Beltrán, Juana Alierta, Benito Rodrigo, la Academia General Militar, Fundación DFA, Agustín Martín, las Asociaciones Vecinales de Picarral y La Jota, el TOPI, Ricardo Cavero, Javier García, Peña La Pasarela, Centro Cívico Tío Jorge, Condesa de Bureta, Baronesa de Warsage, Tataranietos del Tío Jorge, Ángel Morata y Ernestina Aísa y así un largo etcétera que componen el elenco de los premios Arrabal.

En esta edición de 2019 los premiados son los siguientes:

RABALERO DE HONOR:  Eduardo José Molinos Guerrero

Por su entrega y valor en el desarrollo de su trabajo como Policía Nacional, salvando la vida de un vecino poniendo en riesgo la suya, siendo un verdadero ejemplo de heroicidad y de servicio al ciudadano.

PREMIO ARRABAL 2019:   Geordano Moreno Fernández

Por su gran profesionalidad laboral, su calidad humana y su capacidad de entrega y servicio, así como por su implicación con el Barrio del Arrabal a través de la Feria, con generosidad y altruismo

PREMIO ARRABAL 2019: Marisa Rodrigo Cenis

Verdadero motor de la Junta Municipal El Rabal, donde desarrolla su labor profesional con una extraordinaria diligencia, eficacia y entrega, estando siempre pendiente de las entidades y asociaciones y haciendo más fácil el trabajo de todas ellas.

 

Datos biográficos de los premiados

Geordano Moreno Fernández lleva cerca de 40 años organizando el recinto ferial del Barrio del Arrabal, con una calidad asombrosa en trato, atención al cliente y cuidado de las atracciones y prestando un servicio esmerado y entusiasta.  Sin duda las fiestas del Barrio del Arrabal serían otras sin el sacrificio y esfuerzo de Geordano Moreno Fernández.Nació el 28 de marzo 1946 en  la localidad de Autol, provincia de La Rioja
Hijo de Santos Moreno y Julia Fernández.Su padre de profesión pastor  decide probar suerte en el mundo de la feria, pues alguien del pueblo lo había hecho. Eran años difíciles después de la posguerra, comnzó con una caseta de tiro de madera, desplazándose en vagones de carga del tren, con el sacrificio que ello conlleva.  Los meses de invierno los pasaba de aprendiz en un taller de fragua del pueblo, lo cual lo convirtió en un hombre muy habilidoso en soldadura, pintura y construcciones diversas ,   Llegada la edad, hizo la mili en Vitoria, ganándose muy pronto el aprecio de sus superiores gracias su gran cantidad de habilidades.
En enero 1969 contrae matrimonio con  Rosa Mari , hija de feriantes conocidos como Caballitos  Rosa Mari (Zaragoza)  Fruto del matrimonio tienes 4 hijos.
Para poder independizarse, con la ayuda económica de la familia, se construye una noria, el solo que tardó año y medio en finalizar  Trabajando todos los días de la semana.   Para poder atender  a los hijos en edad escolar se retira de la feria vendiendo todo menos el camión.   Pasados unos años vuelve a construir otra noria , todavía mayor. Otra vez solo.   Después de esto compró atracciones diversas  Tren de la bruja , babi volador ,camas elásticas , atracción martillo, nube , baby cuadrado , Excalestrip, pista de coches.  Habiéndose casado todos los hijos,
Tiene en la actualidad un total de 7 nietos,  En el 2019 con una edad de 73 años decide jubilarse, pues teniendo todavía voluntad de trabajo el cuerpo no le aguanta.

Como lo define su hijo Santos: “siempre vi a mi padre en actitud de trabajo, hombre , cabal , ordenado , respetuoso  y trabajador. Me siento muy orgulloso de haber conocido a este hombre, Buen maestro y amigo   Sencillamente.  SENSACIONAL

Marisa Rodrigo Cenis, también va a recibir el Premio Arrabal 2019.  Es el Premio a la constancia, al buen hacer, al creerse su trabajo, al servicio al ciudadano, en resumen a sacrificarse por el Distrito, por las entidades y porque seamos punteros en el Rabal en todo lo que hacemos, y todo ello con el rigor que su puesto exige pero con la eficacia que su entrega ofrece.  Conozcamos a Marisa según nos cuenta ella misma:

“Con dos añitos procedente de la torre de mis abuelos en la Cartuja Baja, voy a vivir con mis padres y mi hermano a la torre ubicada en la actual Avda. Alcalde Caballero, allí paso mi infancia rodeada de naturaleza “casi asilvestrada”, iba al colegio público Manuel Díaz de Arcaya del barrio de La Jota. De familia de hortelanos, tanto por parte materna como paterna siempre he sentido que el río Ebro, sus aguas y sus riberas eran nuestra forma de vida. Al cumplir 12 años nos trasladamos a Balsas de Ebro Viejo, desde allí cruzar el puente de Piedra a pie o con el bus 35 para ir al colegio San Vicente de Paúl era mi día a día. Tras cursar el bachiller, hice estudios de administración y secretariado en academia Kühnel, iniciando mi vida laboral en varias empresas. La crisis económica de los 80 me lleva a hacer oposiciones al Ayuntamiento de Zaragoza y tras dos intentos consigo mi anhelada plaza. Me caso y como no podía ser de otra manera no podía salir de la margen izquierda, así que nos instalamos en la nueva zona, el Actur, y de allí pasamos a nuestra actual vivienda al lado de Balay, nuestros hijos al independizarse también se quedan en el distrito. Mi destino tras aprobar las oposiciones fue el Distrito-10 en la calle Violeta Parra, luego llegó otra sede de la Junta Municipal Margen Izquierda, en calle Pano y Ruata y Pantano de la Sotonera, finalmente cuando se divide la Junta Margen Izquierda me quedo en la Junta Municipal El Rabal, en su actual sede del edifico Estación del Norte.

Ni en mis mejores sueños cuando opositaba pude pensar que acabaría trabajando en el mejor sitio posible “al otro lado del Ebro”. Tras mis 34 año en el Distrito y en el ocaso de mi vida laboral podría contar miles de anécdotas, como aquella que me dejó temblando las piernas cuando a una señora le da una taquicardia en la puerta de la Junta, una vez estabilizada y localizada su familia, cuando se la llevaban en estado muy delicado, grita “señorita, señorita pero dígame los papeles que necesito para el empadronamiento”. Moraleja: el empadronamiento es lo primero. Pero sin duda la mejor anécdota es que hasta los lunes voy con ganas a trabajar, es increíble lo que me han enseñado los miembros de las asociaciones, los miembros de la Junta y aunque ya son 58 años los que he cumplido, pienso seguir aprendiendo”.

DIPLOMA RABALERO DE HONOR A EDUARDO MOLINOS  

A la hora de distinguir a un vecino como “Rabalero de Honor” se busca a una persona que por sus valores, entrega o su acción ejemplar constituya un ejemplo a seguir por el resto del vecindario del Barrio del Arrabal.  Esto es lo que ocurre con Eduardo Molinos que con su actitud y valentía salvo la vida de un vecino del Arrabal que pretendía suicidarse evitando el hecho poniendo en riesgo su vida.

Eduardo Molinos, Agente  de la Policía Nacional han salvado la vida de un hombre que intentó arrojarse al vacío desde un quinto piso.  Los hechos sucedieron el 26 de septiembre de 2018. La Sala Operativa del 091 alertaba a las dotaciones de que se había recibido una llamada desde el teléfono fijo de un domicilio en la que el requirente manifestaba que «le querían matar».

Una vez en el lugar, en la calle Pano y Ruata de Zaragoza, los agentes observan desde la vía pública a un individuo, de unos 30 años, en el balcón de un quinto piso que, por su manera de moverse, actuar y verbalizar, no se encuentra en plenas facultades.  Los agentes intentan, sin éxito, mantener una conversación con él.  En un momento determinado, este individuo pasa al balcón del piso contiguo.

Mientras tanto, Eduardo Molinos accede al interior del piso de abajo (el cuarto) y, desde el balcón, escala hasta el balcón del quinto piso, aprovechando que el individuo se había introducido en un dormitorio del inmueble.  De repente, tras haber mantenido una conversación durante unos minutos con él comprobando que se encuentra más tranquilo, súbitamente, sin mediar palabra, sale de la habitación y se lanza al vacío desde el balcón.

En ese preciso momento, Eduardo Molinos consigue agarrarlo por la cintura del pantalón y por la camiseta y, tras balancearlo durante unos segundos, lo arroja al interior del balcón del cuarto piso, salvando su vida.

Eduardo Molinos entro en el Cuerpo Nacional de Policía en el año 2008, a lo largo de estos 11 años en el cuerpo siempre ha ocupado funciones de Seguridad Ciudadana, desde sus inicios en Madrid como escolta y seguridad, llegó en el año 2011 a Zaragoza realizando funciones de seguridad y protecciones.  Pero Eduardo, además de un gran servidor de lo público, de un agente ejemplar, desarrolla su lado humano, su verdadera pasión es su familia, siendo el pilar fundamental de su vida, casado y con dos niñas, sus tres mujeres son el espejo en el que se refleja.  Además Eduardo es aficionado al campo, los animales, el deporte, la montaña, la música, viajar, siempre en el entorno de su familia y en este ambiente es como se encuentra realmente feliz.

Por todas estas razones, que no son pocas, Eduardo Molinos es merecedor del reconocimiento de Rabalero de Honor.