Reconocimiento a José Vicente Baquedano, de la AV. Las Fuentes, en la Asamblea Anual 2018

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José Vicente Baquedano, de la Asociación Vecinal Las Fuentes, primer concejal de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Zaragoza

José Vicente Baquedano, nace en 1940 en Gallocanta, emigra con su familia a Valencia, Burgos, y en 1955 a Zaragoza. Viven primero en el Gancho, en la calle San Blas, pero pronto en 1957 se trasladan a las Fuentes, al recién construido grupo de viviendas sindicales Casta Álvarez. Al poco de llegar a Zaragoza empieza a trabajar como aprendiz en una tienda de por 5 pts diarias, 150 mensuales. Más tarde trabajará como representante comercial, -quienes le conocemos no dudamos que debió ser un profesional de primera, dada su facilidad de palabra.

En 1973 está entre los fundadores de la AV de Las Fuentes, legalizada, como otras de la época, como Asociación de Cabezas de Familia. En 1979 es elegido presidente, hasta 1983, cuando dimite para presentarse en la lista socialista a las elecciones municipales, las segundas de la democracia. que volvió a ganar el alcalde Sainz de Varanda. En esa corporación será nombrado responsable de la nueva concejalía de Participación Ciudadana, que ocupará hasta 1987. Fue, pues, el primer concejal de Participación ciudadana de los ayuntamientos democráticos en Zaragoza y uno de los primeros de España.

Sin duda, este logro fue consecuencia del gran desarrollo del movimiento vecinal y de su influencia en el propio ayuntamiento. Así el Reglamento de Participación Ciudadana reconoció desde el primer momento el papel que debían desempeñar las asociaciones vecinales en la vida democrática del barrio y de la ciudad. Las asociaciones concebidas como la reunión de vecinos que debaten los problemas de sus barrios, ofrecen a la administración propuestas y alternativas basadas en el interés común.

El movimiento vecinal había recorrido ya un buen camino. Desde la Asociación de Las Fuentes, José Vicente había vivido buen número de luchas y momentos también difíciles. Una de las comisiones de trabajo de la recién creada Asociación, era la de Damnificados por el incendio de Rodrigo Rebolledo, que tanto había marcado al barrio. En 1976 una gran manifestación reclama por las indemnizaciones y por retirar el transformador que había provocado el incendio.

También recuerda José Vicente el problema del chabolismo en el barrio, que fue abordado con una modélica integración de 40 familias gitanas en otras tantas viviendas del barrio. Se creó la Fundación Social Las Fuentes, con 125 millones de inversión, con un seguimiento de 10 años de las familias, se alojó a una por edificio, se compraron las viviendas que fueron entregadas más tarde a Zaragoza Vivienda para su gestión, formando parte del patrimonio municipal.

Otra gran batalla fue la enseñanza pública y laica, hasta entonces monopolizada por el colegio religioso Santo Domingo de Silos, conocido popularmente como “el Matute” por su director así apellidado, cura castrense y canónigo del Pilar. Particularmente recuerda el encierro durante todo un mes en el Palacio Arzobispal, que coincidió, además, con la celebración de un Congreso Mariano en el Pilar. El encierro terminó con una gran manifestación tras la cual fueron detenidos 4 jóvenes de Las Fuentes y del Picarral. En una semana se recogieron más de medio millón de pesetas para pagar las fianzas. Eran otros tiempos.

En fin, son solo unos pocos ejemplos de lo que fueron aquellos años. Pero no se perdió Baquedano en los pasillos municipales; en cuanto terminó su mandato, en 1987, volvió a arremangarse, a trabajar en la asociación y, en 1992 fue elegido para el Secretariado de la FABZ. En la asociación fue el periodo en que comenzaron los proyectos de gestión que llevaron a la creación de la Fundación El Tranvía y Tranviaser, que todos conocemos. En la FABZ fueron también unos años de gran intensidad, con una línea crítica y reivindicativa frente al ayuntamiento, con la revisión del Plan General de Ordenación Urbana, pero también encarando proyectos de gestión como el Proyecto de Prevención de Drogas, la cooperativa de viviendas.

Sería interminable seguir con las luchas, proyectos y logros en los que José Vicente ha participado. Con justo orgullo recuerda, en particular, la inauguración del Parque Torrerramona, una de las grandes reivindicaciones del barrio, por el que peleo desde la asociación y que inauguró como concejal. Y la celebración de la Cincomarzada, una fiesta recuperada por la FABZ en la que ha estado desde aquella todavía ilegal en el parque de Macanaz, en 1979, a las masivas celebraciones en que se convirtieron en aquellos años, y cuya organización corría a cargo de los miembros del Secretariado de la FABZ, que desde el punto de la mañana organizaban los espacios, colgaban las pancartas y lo preparaban todo para el buen éxito de la fiesta.

Y por supuesto esa creación de la concejalía de Participación Ciudadana y ese Reglamento, que reconocía el fundamental papel de las asociaciones vecinales y que sentó las bases de su participación. Todo un nuevo servicio dedicado a profundizar la democracia, con su estructura, organización, reglamento, que tuvo gran influencia en otros ayuntamientos que lo crearon posteriormente. Las Juntas de Distrito y Vecinales, las comisiones de fiestas, de cultura, los servicios de participación, fueron creados entonces. Y para empezar se consiguió que los alcaldes de los barrios rurales fueran elegidos tras consulta popular.

De aquella gran experiencia y de toda una vida dedicada a la participación vecinal, aunque retirado de la acción directa, sigue tratando con los compañeros de la asociación y los compañeros sindicalistas de la UGT. Lamenta el creciente individualismo y la perdida de aquel sentido de participación comunitaria. Aquella democracia colectiva que inventaron los griegos, que hoy se quiere reducir a una “democracia del dedito”, del me gusta particular y de la opinión personal. Sin reflexión, sin debate colectivo que trascienda el interés y la opinión particular para llegar al interés y la razón común, no puede haber democracia. Recuperar ese sentido de la libertad, de la democracia y de vida social, le parece el gran reto del movimiento vecinal.

 

José Vicente agradece el Reconocimiento, con PIlar Martínez, del Secretarido FABZ

 

José Vicente en plena faena en una Cincomarzada de los 90